La pizza no es solo para cena: desayuna con sabores salados en tu pizza

La pizza no es solo para cena: desayuna con sabores salados en tu pizza

La pizza es una de las comidas favoritas de muchas personas. Y aunque usualmente se consume en la cena, ¿por qué no disfrutar de una deliciosa pizza en el desayuno? En este artículo, te contaré todo lo que necesitas saber para preparar una pizza de desayuno con sabores salados que te dejará con ganas de más.

Ingredientes:

- 1 masa de pizza casera (o comprada en la tienda)

- 1 taza de salsa de tomate

- 1 taza de queso mozzarella rallado

- 8 rebanadas de tocino

- 1/2 taza de champiñones en rodajas

- 1/2 taza de pimiento verde en cubos

- 1/2 taza de cebolla picada

- 4 huevos grandes

- Aceite de oliva

Procedimiento:

1. Precalienta el horno a 200 grados Celsius.

2. En una sartén, cocina el tocino hasta que esté crujiente. Reserva.

3. En la misma sartén, agrega los champiñones, el pimiento verde y la cebolla y cocina hasta que estén suaves. Reserva.

4. En una tabla, espolvorea un poco de harina y estira la masa de pizza.

5. Unta la salsa de tomate sobre la masa, dejando un borde libre alrededor.

6. Agrega el queso mozzarella rallado encima de la salsa de tomate.

7. Agrega las rebanadas de tocino y las verduras salteadas sobre el queso.

8. Haz cuatro pequeños hoyos en la pizza y rompe un huevo en cada uno.

9. Rocía aceite de oliva sobre la pizza.

10. Hornea la pizza durante 15-20 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y el queso burbujeante.

11. Sirve caliente.

Esta deliciosa pizza de desayuno es la manera perfecta de empezar el día. Con su combinación de sabores salados y suaves, es una opción deliciosa y satisfactoria para cualquier persona que quiera un desayuno especial ocasionalmente.

Pero, ¿por qué limitarte a esta combinación de ingredientes? Hay muchas maneras de personalizar tu pizza de desayuno para que se adapte a tus gustos. Aquí te dejamos algunas ideas:

1. Agrega vegetales de temporada: tomates frescos, espárragos, espinacas, brócoli, zanahorias, calabazas, calabacines, y más.

2. Agrega carne: salchicha, jamón, pollo desmenuzado, carne molida, y más.

3. Agrega una patata: corta una patata en cubos pequeños y agrégala a la pizza antes de hornear.

4. Usa diferentes quesos: el queso cheddar, el queso feta, el queso de cabra y el queso parmesano son todos deliciosas opciones.

5. Prueba diferentes salsas: la salsa Alfredo, la salsa de pesto o la salsa barbacoa son opciones excelentes para una pizza de desayuno.

No hay límites en lo que respecta a la pizza de desayuno. Experimenta con diferentes sabores y crea tu propia combinación personalizada. ¡Y no te sientas limitado por el desayuno! Esta pizza sería igualmente deliciosa en otras comidas del día.

Además, puedes preparar esta pizza de desayuno en masa el día anterior y guardarla en la nevera para cocinarla en la mañana. O, si deseas una opción aún más rápida, puedes utilizar una masa de pizza prehecha para ahorrar tiempo.

En resumen, la pizza no es solo para la cena. Con esta deliciosa receta de pizza de desayuno, puedes comenzar el día con una comida satisfactoria y llena de sabor. Experimenta con ingredientes y sabores para encontrar la combinación perfecta para ti. ¡Disfruta!